domingo, 13 de junio de 2010

La aventura de crear una cuenta...

Hoy es uno de esos típicos Domingos que no hay absolutamente nada para hacer. O mejor dicho, nadie que quiera hacer nada. Así que en mi aburrimiento, de repente me acordé que en algún momento de este año, en un ataque de renovación personal, había decidido empezar a escribir un blog.

Poco me duró la cosa, mi incapacidad de ser constante en algo así viene desde mi más tierna infancia, cuándo ni siquiera podía escribir en un diario íntimo por más de una semana. de cualquier forma pensé "bueno, estaría copado actualizar esa situación".

Escribí la url en mi navegador, hago click en el ícono de acceder a mi cuenta, tipeo el usuario y la contraseña... ok... y apareció, por primera vez en el día, ese adorable cartelito rojo que informa que "el nombre de usuario y contraseña no coinciden". Reescribo los datos, y lo mismo... Intento de acceder desde Gmail, y lo mismo...

Bien, no soy una mujer que se caracteriza por su paciencia, lo sé y me hago totalmente responsable de ello. A la cuarta vez de escribir la dichosa contraseña, puteaba en voz alta en frente de la pantalla. Clickeé en "recuperar contraseña", para después de volver a escribir por enésima vez la dirección de correo, y llenar el formulario, me aparezca un cartelito en rojo que decía "hemos comprobado que esta dirección de mail es inexistente"...

WTF?? ¡¿Cómo que inexistente?! Estuve probando por distintos medios hasta caer en la cuenta que la ayuda de Google no sirve ni de papel higiénico, y decidí que a mi esta mierda no me gana, me hago otra dirección y empiezo un blog nuevo. Para qué...

¿Desde cuándo crear una cuenta en Google es más complicado que lograr que Telefónica te deje en paz? O sea, ya sabía que necesitaba otra cuenta de correo (vaya a saber por qué) para poder crear una cuenta de Gmail. Lo nuevo fue que no puede tener ninguna cuenta ya asociada... Probé mis tres cuentas activas, y todas me decían que eran inválidas (no, no me pregunten qué cuentas de Gmail habré sacado con esas porque no tengo idea). Así que terminé haciendo una cuenta en Yahoo, para poder hacer una cuenta en Gmail, y ahí poder abrir un blog nuevo.

Terminado el formulario, después de haber elegido una dirección nueva (con todas las puteadas que eso conlleva hasta que te conformas con un vronvro867432 que está disponible), aparece una nueva: el código de verificación. No sé qué trato tendrán con Telefónica, Telecom o cualquier empresa de telefonía, pero eso de pedirte el número para mandarte un supuesto código de verificación, me parece cualquiera. y que además de eso no te reconozca el número, peor. Pero como el monopolio Blogger/Google sí o sí te exige una cuenta de Google, como que mucha opción no te queda...

En conclusión: de cuatro cuentas de mail (que yo recuerde), pasé a tener seis (que yo recuerde), solamente para poder abrir un segundo blog y escribir lo ridículo que es tener que pasar por todo eso para poder abrir un blog en primer lugar. Veremos si esta vez llego a escribir algo más de dos entradas...

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